“¿Por quien será que doblan las campanas? ¿Cómo se olvida ese dolor, la última foto, aquél avión, y tanta historia hundida en las palabras? " -Malpaís El número 9 me vuelve a dar una serie de patadas en el pecho y me deja sin aliento. Quisiera saber por que es que el 9 me busca a mi , será que le gusta que le escriba, no lo sé , sin embargo se vuelve una fecha con un dolor tallado en la mirada. Quiero creer igual que vos en un Dios de milagros, quiero ser como vos con esa fe inquebrantable que tuviste hasta el final. Pero simplemente no puedo , no paro de reclamarle a Dios por que otra vez me busco a mi , para quitarme un pedazo de alma. La vida es un instante , eso me enseñaste con tu partida, aun veo tus mensajes en mi celular y te escucho llena de esperanza aferrándote a la vida , preguntándome por mi mamá o el macho , incluso preocupándote hasta el ultimo día por mi rodilla. Y entonces que , quien me...
En la máxima expresión de ternura de cada día, desperté sonriéndole a la tristeza pues sabia que ya nunca mas volvería a estar junto a él y una lagrima de decepción rozo mi mejilla fría por la niebla de aquella mañana y en silencio me despedí de mis flores otoñales para emprender el largo viaje que me llevaría al fondo de mi inmortalidad, la noche había sido larga y solitaria sentí frio y me recosté en el sofá que se situaba junto a la chimenea….. Ahí descanse y entrelace mis sueños para poder así transportarme a un mundo que me llevaría lejos de mi realidad. De pronto un rayo de sol se introdujo en mi pupila Y la fría brisa infernal me dio la bienvenida A mi nuevo destino, a mi nueva realidad. Ya casi no pensaba en nada, Es mas creo que lo llegue a borrar de mi mente.
Entonces pudimos haber hecho 2 cosas: romperlo del todo o tratar de arreglarlo de una vez. Hasta aquel momento sólo habíamos usado la opción equivocada: tapar las grietas. No sabíamos cómo tomar ninguno de los otros dos caminos. El primero requería salir de los recintos de la cobardía, aprender a dar las gracias -o a odiar sin titubeos- y repartirse los recuerdos. El segundo requería salir de los recintos de la cobardía, aprender a agradecer, reconocer la mediocridad que nos amparaba y poner de acuerdo los recuerdos, sobre todo aquellos que se irían fabricando a partir de entonces. No sé bien lo que pasó, si lo logramos, si salimos de la cobardía por la puerta de entrada o del amor por la puerta de atrás. Sólo recuerdo que nunca suele ser como uno espera .
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